Verdades, PolvosNovember 19, 2009 7:04 pm

Abuelo, va por ti, ahora que no estas.

Alguien sueña
¿Que habrá soñado el Tiempo hasta ahora, que es, como todos los ahoras , el ápice?
Ha soñado la espada, cuyo mejor lugar es el verso.
Ha soñado y labrado la sentencia, que puede simular la sabiduría.
Ha soñado la fe, ha soñado las atroces Cruzadas.
Ha soñado a los griegos que descubrieron el dialogo y la duda.
Ha soñado la aniquilación de Cartago por el fuego y la sal.
Ha soñado la palabra, ese torpe y rígido símbolo.
Ha soñado la dicha que tuvimos o que ahora soñamos haber tenido.
Ha soñado la primera mañana de Ur.
Ha soñado el misterioso amor de la brújula.
Ha soñado la proa del noruego y la proa del portugués.
Ha soñado la ética y las metáforas del mas extraño de los hombres, el que murió una tarde en una cruz.
Ha soñado el sabor de la cicuta en la lengua de Sócrates.
Ha soñado esos dos curiosos hermanos, el eco y el espejo.
Ha soñado el libro, ese espejo que siempre nos revela otra cara.
Ha soñado el espejo en que Francisco López Merino y su imagen se vieron por ultima vez.
Ha soñado el espacio. Ha soñado la música, que puede prescindir del espacio.
Ha soñado el arte de la palabra, aun mas inexplicable que el de la música, porque incluye la música.
Ha soñado una cuarta dimensión y la fauna singular que la habita.
Ha soñado el numero de la arena.
Ha soñado los números transfinitos, a los que se llega contando.
Ha soñado al primero que en el trueno oyó el nombre de Thor.
Ha soñado las opuestas caras de Jano, que no se verán nunca.
Ha soñado la luna y los dos hombres que caminaron por la luna.
Ha soñado el pozo y el péndulo.
Ha soñado a Walt Whittman, que decidió ser todos los hombres, como la divinidad de Spinoza.
Ha soñado el jazmín, que no puede saber que lo sueñan.
Ha soñado las generaciones de hormigas y las generaciones de los reyes.
Ha soñado la vasta red que tejen todas las arañas del mundo.
Ha soñado el arado y el martillo, el cáncer y la rosa, las campanadas del insomnio y el ajedrez.
Ha soñado la enumeración que los tratadistas llaman caótica y que de hecho es cósmica, porque todas las cosas están unidas por vínculos secretos.
Ha soñado a mi abuela Frances Haslam en la guarnición de Junín, a un trecho de las lanzas del desierto, leyendo su Biblia y su Dickens.
Ha soñado que en las batallas los tártaros cantaban.
Ha soñado la mano de Hokusai, trazando una línea que será muy pronto una ola.
Ha soñado a Yorick, que vive para siempre en unas palabras del ilusorio Hamlet.
Ha soñado los arquetipos.
Ha soñado que a lo largo de los veranos, o en un cielo anterior a los veranos, hay una sola rosa.
Ha soñado las caras de tus muertos, que ahora son empañadas fotografías.
Ha soñado la primera mañana de Uxmal.
Ha soñado el acto de la sombra.
Ha soñado las cien puertas de Tebas.
Ha soñado los pasos del laberinto.
Ha soñado el nombre secreto de Roma, que era su verdadera muralla.
Ha soñado la vida de los espejos.
Ha soñado los signos que trazara el escriba sentado.
Ha soñado una esfera de marfil que guarda otras esferas.
Ha soñado el calidoscopio, grato a los ocios del enfermo y del niño.
Ha soñado el desierto.
Ha soñado el alba que acecha.
Ha soñado el Gánges y el Támesis, que son nombres de agua.
Ha soñado mapas que Ulises no habría comprendido.
Ha soñado a Alejandro de Macedonia.
Ha soñado el muro del Paraíso, que detuvo a Alejandro.
Ha soñado el mar y la lagrima.
Ha soñado el cristal.
Ha soñado que alguien lo sueña

Jorge Luis Borges

 

Un recorte

 

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GeneralNovember 3, 2009 9:12 pm

Francisco Ayala

 

Descanse en paz maestro, por desgracia los mejores también mueren.

Verdades, PolvosAugust 22, 2009 8:06 pm

Yo también sigo vuestros consejos a pies juntillas, faltaría más.

Hace tiempo que quería leer (entera) alguna obra de Javier Marías, y tras la colaboración de Stark en nuestro blog, me decidí. Ahora estoy feliz de haber encontrado a otro de “esos” autores que con su inteligencia preclara transmiten las cosas más pequeñas del más grande de los modos.

A medio camino entre Saramago y Kundera, Marías nos plantea una trama que no le sirve sino para exponer sus ideas e inquietudes. Son muchas las que me llevo, además de la reflexión expuesta por Stark. Me gustaría compartir con vosotros algunas más, así como los interrogantes que me suscitaron. Se aceptan respuestas.

“Todo el mundo obliga a todo el mundo, no tanto a hacer lo que no quiere, sino más bien lo que no sabe si quiere, porque casi nadie sabe lo que no quiere, y menos aún lo que quiere, no hay forma de saber esto último. Si nadie fuera nunca obligado a nada, el mundo se detendría, todo permanecería flotando en una vacilación global y continua, indefinidamente”. ¿Pueden estas instigaciones provocar un cambio en nuestras voluntades? ¿Pueden los sentimientos modelarse, crearse, modificarse o incluso crecer o disminuir a través de ellas? ¿Existe la autonomía pura de nuestra voluntad o está siempre sujeta a esas sutiles obligaciones ajenas?

“Cualquier relación entre las personas es siempre un cúmulo de problemas, de forcejeos, también de ofensas y humillaciones”. ¿Por qué los peores sentimientos nacen hacia las personas que más amamos? ¿Será verdad que del amor al odio sólo hay un paso? ¿Estamos condenados a forcejear para fortalecer una relación? ¿Por qué hay cuerdas o hilos que se rompen y que nunca más se pueden volver a unir? ¿Es posible una amistad exenta de ofensas y humillaciones?

“Y fue pasando el tiempo tan perceptible cuando se lo está matando, cada segundo parece que adquiera individualidad y solidez, como si fueran guijarros que uno va dejando deslizarse desde la mano al suelo, reloj de arena, el tiempo se hace rugoso y quebrado, como si ya fuera pretérito o hubiera pasado, se mira trascurrir el trascurrido tiempo”. ¿Si es verdad que el tiempo no existe, que sólo lo hemos inventado nosotros, cómo es posible que podamos sentir cada uno de sus segundos? ¿Por qué cuando queremos apresar el tiempo, se escapa, y cuando queremos que se escape, se hace denso y evidente? ¿Hay algo más perverso y cruel que entregarnos una dosis de tiempo al nacer y saber que cada día que pasa no es un día más, sino un día menos?

“La propia vida no depende de los propio hechos, de lo que uno hace, sino de lo que de uno se sabe, de lo que se sabe que ha hecho”. ¿Y qué pasa entonces con las cosas que no se cuentan ni se escriben, pero que se viven? ¿Qué pasa con los secretos no revelados cuando ya no hay quien los revele… se pierden, se conservan, o en realidad es como si no hubieran sucedido jamás? ¿Por qué las cosas que se sabe que se han hecho tienen más mérito que las que permanecen en la sombra?

“Es extraño cómo un pensamiento nos llega a veces con tanta nitidez y fuerza que ya no puede mediar nada entre él y su cumplimiento. Se piensa en una posibilidad y al instante deja de serlo, se hace lo que se piensa y se convierte en algo ejecutado, sin transición, sin mediación, sin trámite, sin darle más vueltas, sin saber del todo si quiere hacerse, los actos se cometen solos entonces”. ¿Y por qué son estos los actos más auténticos, más veraces, más profundos y verdaderos?

Lo próximo será comprar el resto de libros de Marías.

Farfalla

Sinsentidos, Citas célebresAugust 12, 2009 8:30 pm
Las palabras vuelan, lo escrito queda.

Siempre existen excepciones, pero es cierta la expresión que dice: “el hombre es el único animal que tropieza en la misma piedra dos veces”

VerdadesAugust 7, 2009 7:41 am

Se me acaba de ocurrir: ¿no sería fantástico que algún día nos pudiéramos reunir los cuatro? Y me permito invitar también a otro lector, tal vez más esporádico, el Duende, que os aseguro estaría con creces a la altura del foro.

Queda aquí la idea. No tiene que ser pronto. Simplemente tengámoslo presente por si a Bolo (que es el que vive más alejado del resto) se le presenta algún desplazamiento ocasional a Cataluña.

Que tengáis un día feliz (incluso tú, Bolo).

Farfalla

PolvosAugust 5, 2009 7:19 pm

Tras la buena acogida de su primera obra, titulada en España “Los Boys”, la crítica esperaba con grandes expectativas la siguiente. Lo que no imaginaba es que se estaba gestando un nuevo clásico.

A los que hayan leído “La conjura de los necios” de John Kennedy Tool (uno de mis libros de cabecera, como sabéis) no les costará encontrar el parecido entre sus dos protagonistas principales. Y es que ha nacido un nuevo Ignatius T. Reilly de la mano de este escritor americano que afirmó: “Me llevó siete años y muchas lágrimas [escribir el libro] porque no eres de verdad un novelista hasta que llegas al agujero más profundo de tu jodida vida, y desde ahí escribes”.

Pero éste no se llama Ignatius sino Óscar. Su historia está plagada de inteligencia, sentido del humor y crudeza. Con una estructura de voces cruzadas y saltos temporales, Junot Díaz grita una gran denuncia a las barbaridades cometidas durante el trujillato. Una crónica familiar que abarca tres generaciones y dos países y cuenta la historia de Óscar Wao, un personaje solitario, gordinflón y excéntrico, y su desafortunada búsqueda del amor, fruto del “fukú”, una maldición dominicana que durante demasiadas décadas ha perseguido a la familia condenándola a vidas de tortura, sufrimiento y desamor. Con unos personajes inolvidables y una prosa vibrante e hipnótica, Junot nos ofrece una sobrecogedora visión de la inagotable capacidad humana para perseverar y arriesgarlo todo por amor.

Notas de sorpresa: las constantes alusiones a personajes y conceptos del mundo del cómic y de la literatura fantástica, las originales notas a pie de página que cuentan la historia desde el otro lado (el dominicano) y un vocabulario plagado de términos situados entre el spanglish y el criollo.

Notas de Farfalla: lectura prohibida para Bolo, obligada para Jeffrie y aconsejada para Stark.

Nota de la crítica: Premio Pulitzer 2008.

Farfalla

General, Verdades, SinsentidosJuly 29, 2009 2:43 pm

Quién sabe si haya sido el artículo posteado aquí o tal vez lo fuera la inapelable voluntad del destino, el caso es que estos dias he andado leyendo Corazón tan blanco, de Marías, novela que una inexplicable pereza aplazó suspendiendo su lectura a un tiempo incierto que había de llegar inexorablemente, una de esas cosas de las que se tiene la certeza, también inexplicable, de que no quedará pendiente, esas que saben encontrar su momento oportuno independientemente de nuestra voluntad, una fatalidad; y entre las letras y palabras rejuntadas encontré una, a mi juicio, magnífica reflexión, quiero creer que inspirada en una de esas lacónicas, elocuentes e inquietantes sentencias de Saramago, o no, que las ideas no tienen dueño ni señor, aunque a alguno le pese; el tal pensamiento que Marías cuela en la novela dice así:

“Y la prisa venía porque tenía conciencia de que lo que no oyera ahora ya no lo iba a oír; no iba a haber repetición (…), sino que cada susurro no aprehendido ni comprendido se perdería para siempre jamás. Es lo malo que tiene cuanto nos sucede y no es registrado, o aún peor, ni siquiera sabido ni visto ni oído (…). El día que no estuvimos juntos ya no habremos estado juntos, o lo que se nos iba a decir por teléfono cuando nos llamaron y no respondimos no será nunca dicho, (…) y todo será levemente distinto o del todo distinto por nuestra falta de atrevimiento que nos disuadió de hablaros. Pero si incluso si aquel día estuvimos juntos, o estábamos en casa cuando nos telefonearon, o nos atrevimos a hablaros venciendo el temor y olvidando el riesgo, aun así nada de ello se volverá a repetir, y por consiguiente llegará un momento en el que haber estado juntos será como no haberlo estado (…) y habernos atrevido a hablaros como haber callado. Hasta las cosas más imborrables tienen una duración, como las que no dejan huella o ni siquiera suceden, y si estamos prevenidos y las anotamos o las grabamos o las filmamos, y nos llenamos de recordatorios e incluso tratamos de sustituir lo ocurrido por la mera constancia y registro y archivo de que ocurrió, de modo que lo que en verdad ocurra desde el principio sea nuestra anotación o nuestra grabación o nuestratra filmación, sólo eso; aun en ese perfeccionamiento infinito de la repetición habremos perdido el tiempo en que las cosas acontecieron de veras; y mientras tratamos de revivirlo o reproducirlo y hacerlo volver e impedir que sea pasado, otro tiempo distinto estará aconteciendo, y en ese, sin duda, no estaremos juntos ni cogeremos ningún teléfono ni nos atreveremos a nada ni podremos evitar ningún crimen ni ninguna muerte, porque lo estaremos dejando pasar de lado como si no fuera nuestro en nuestro intento enfermizo de que no termine y regrese lo que ya pasó. Así, lo que vemos y oímos acaba por asemejarse y aun igualarse con lo que no vimos ni oímos, es solo cuestión de tiempo, o de que desaparezcamos. Y a pesar de todo no podemos dejar de encaminar nuestras vidas hacia el oír y el ver y el presenciar y el saber, con el convencimiento de que esas vidas nuestras dependen de estar juntos un día o responder una llamada, o de atrevernos, o de cometer un crimen o causar una muerte y saber que fue así. (…) nada sucede sin interrupción, nada perdura ni persevera ni se recuerda incesantemente, y hasta la más monótona y rutinaria de las existencias se va anulando y negando a sí misma en su aparente repetición hasta que nada es nada ni nadie es nadie que fueran antes, y la débil rueda del mundo es empujada por desmemoriados que oyen y ven y saben lo que no se dice ni tiene lugar ni es cognoscible ni comprobable. Lo que se da es idéntico a lo que no se da, lo que descartamos o dejamos pasar idéntico a lo que no probamos, y sin embargo nos va la vida y se nos va la vida en escoger y rechazar y seleccionar, en trazar una línea que separe esas cosas que son idénticas y haga de nuestra historia una historia única que recordemos y pueda contarse. Volcamos nuestra inteligencia y nuestros sentidos y nuestro afán en la tarea de discernir lo que será nivelado, o ya lo está, y por eso estamos llenos de arrepentimientos y de ocasiones perdidas, de confirmaciones y reafirmaciones y ocasiones aprovechadas, cuando lo cierto esque nada se afirma y todo se va perdiendo. O acaso es que nunca hubo nada.”

No sé, aunque tanto en el contexto de la reflexión como (creo) su intención pretende reflejar cierta amargura y desencanto vital, en reposo o por superación de esa ansia amarga y absurda puede quererse ver una llamada al sosiego, a la serenidad, a la delicia del abandonado fluir despreocupado, a no tomarse uno demasiado en serio, porque en verdad no lo somos.

VerdadesJuly 28, 2009 4:38 pm

La verdad te hará libre.

La Verdad te hará Libre.

Verdades, SinsentidosJuly 25, 2009 8:19 pm

Sé que escribo poco, mis queridos tres lectores, pero cuando uno no siente la necesidad de contar, mejor guardar silencio.

Pero hoy aquí estoy, de vuelta momentánea, porque uno de vosotros tres me ha pedido que así fuera, y porque tras treinta y tres años he llegado a una feliz conclusión que me dispongo a compartir. Os pido disculpas de antemano por mi pretensión: hoy no escribiré de otros libros o autores. Hoy el tema va de mariposas.

Os decía que he concluido algo tras muchos años y no pocos disgustos. Me diréis, tras leerlo, que se trata de una obviedad. Pero soy de las que necesita meter el dedo en la yaga, y además no me suelo contentar hasta que la presiono con fuerza y volteo con mi yema en semicírculos. Ya me entendéis.

Al lío: La verdad incondicional está socialmente mal vista.

Me explico. “¿Te gustan los zapatos que me acabo de comprar?”, “¿Qué te han parecido mis padres?”, “Crees que el relato que te he pasado podría ganar algún concurso?”, “¿Te gusta mi nuevo corte de pelo?”, “No es fantástico, Roberto? (léase, el novio de tu amiga)”. Y así hasta el infinito. Por fin he comprendido que estas son las respuestas que conviene evitar:

  • Pues la verdad es que me recuerdan a unos de mi abuela. Pero ya sabes: se lleva lo vintage.
  • Un poco machacas y ya chochean, pero tranquilo, los míos también.
  • ¿Y no has pensado nunca en apuntarte a un curso de fotografía digital?
  • Me gustaba más el anterior… pero el pelo crece enseguida.
  • Pues a mí me parece un crío, además de pedante y controlador.

Por el contrario, son socialmente bien recibidas estas otras:

  • ¡Son divinos! ¿Te molesta si me compro unos iguales?
  • Son encantadores. Ojalá fueran los míos.
  • Pero ninguno por debajo del Planeta, ¡eres la próxima Lucía Etxebarría!
  • Pareces un año más joven y tres puntos más guapa.
  • Es un hombre 10, hacéis una pareja formidable y vuestros hijos serán más guapos que los de Brangélica.

Si perteneces a esa categoría de ser humano que gusta de manifestar sus opiniones sinceras, sin corrector de ojeras ni sombras de ojos multicolor, que sepas que el común de los mortales prefiere no oírlas. Y aunque no deje de parecerme paradójico, el prójimo se queda más feliz y complacido si le regalan los oídos.

Supongo que durante tanto tiempo he estado equivocada porque siempre he preferido las verdades de frente, aunque sean a cara lavada. Pero ya son demasiadas críticas recibidas. Es difícil comprender que los demás no siempre van a ser tan sinceros contigo como te gustaría, pero lo es más todavía aceptar que los que te rodean esperan que tú te comportes con ellos haciendo gala de la misma diplomacia postiza.

Hay que ser cortés. Y la cortesía es una forma de apariencia. Y la apariencia es superficial. Y en lo superficial no se encuentra la verdad.

Será cuestión de entrar en el baile con la máscara puesta.

Manda perendengues.

De haber sabido esto antes, me habría ahorrado un número considerable de tropiezos.

Pero habría continuado siendo más yo misma.

Farfalla

Verdades, SinsentidosJuly 6, 2009 9:34 pm

Acabo de ver en televisión a más de 80000 paletos coreando el nombre de un chaval, llevo años diciéndolo esta sociedad es una auténtica vergüenza.

Por cierto, paleto es http://rae2.es/paleto