Alemania, los alemanes y sus cosas I (para principiantes)
Alemania es un país… silencioso. Ordenado. Pragmático. Cómodo. Verde y gris; en otoño dorado y naranja.
Todo funciona, las junturas encajan a la perfección, el cartón sólo se tira en el contenedor del cartón. Los autobuses urbanos cumplen sus horarios (o mejor debería decir: ¡tienen horarios!), la lluvia se presenta sin avisar, los olores son homogéneos.
Los alemanes no gesticulan ni entonan una palabra por encima de la otra. Suelen ir solos por la calle, hablan lo justo por el móvil, emanan tranquilidad. Parecen felices, sí… creo que lo son. Caminan por la calle sin prisa pero sin pausa, enfundados en ropas combinadas sin demasiada gracia, pero llevadas con mucha dignidad. En el recibidor de las casas se quitan los zapatos para no rallar el parquet. Tienen plantas y flores por doquier: en los balcones, terrazas, comedores, habitaciones. Hogares cuidados al detalle, acogedores, cálidos a pesar del frío.
Algunos comen en los bares de pie alrededor de pequeñas mesas circulares, altas, pero la mayoría desayunan y comen panes y pastas que compran en las panaderías, mientras caminan sin detenerse. Las compran en bolsas de papel y las comen de un modo muy curioso (y que no me canso de observar): dejan el alimento dentro, no lo sacan en ningún momento, sino que introducen la mano dentro y lo van desgranando pedazo a pedazo. Todos lo hacen así. Todos. Yo también, claro. Se ha convertido ya en un ritual que me encanta: sentarme (porque yo sí me siento) en un banco orientado al sol mientras me como pedazo a pedazo –desde dentro de la bolsa- un Brezel de queso, por ejemplo.
Los alemanes son muy educados, sumamente respetuosos. Están centrados en sus cosas y no se entrometen en las de los demás. Caminan despacio, esperan en silencio a que el tren llegue, leen revistas en los kioscos y luego las dejan en el estante (también me he apuntado a esta costumbre). Nunca tienen prisa, no gritan, usan pocas palabras malsonantes. Nadie se cuela en el metro, no les gusta la prensa gratuita, apenas fuman.
Muchos tienen los labios finos, los ojos claros, el cabello oscuro, la tez pálida. No tienen pelo rizado (ahí va la Farfalla entonando su nota discordante). Tienen unas droguerías-perfumerías preciosas, enormes, abarrotadas de potingues… en cada esquina (igual que en España, bares). Adoran las salsas, las especies y cualquier tipo de aditivo. Saben hacer coches, salchichas, pan y cerveza, entre otras muchas cosas.
Farfalla

yo quiero ir a vivir ahi, que hago en este país que es deprimente, un asco, una tristeza. Quiero estar ahí. Por cierto es lógico que se fijen en tí, quien es preciosa es preciosa.
un beso,
p.d. gracias por esta maravillosa anotación
Comment by bolo — September 25, 2007 @ 8:48 pm
Oooo, me ha encantado el post, es que me gusta mucho Alemania y sus costumbres, joo, yo también quiero, con lo bien que me vendría para practicar mi alemán cutrillo.
De las cosas que pones, lo de las salsas y las especies, jejee con las especies a veces se pasan.Hay un kuchen de estos que venden el lidl que lleva pasas y es típico de navidad que me vuelve loca, tiene un nombre en español, que sinceramente no se porque le llaman así, porque yo lo conocì como un Kuchen. Y me gustaría ir al mercadillo este que hacen en navidad, una de mis profes de alemán decía que era especial el olor a especies de todos puestos.
Voy a pedir por si cuela, ¿no nos vas a hacer ningún reportaje gráfico de tus paseos entre los alemanes?.
Comment by Eva — September 25, 2007 @ 9:34 pm
Eva pidiendo, ummmm, venga queremos el reportaje
Comment by bolo — September 26, 2007 @ 4:51 pm
Me gusta Alemania, pero yo no querría vivir ahí. No más de quince días o un mes. Me gustan otros países y otras ciudades, que no es lo mismo. Pero no estoy seguro de que me gustase vivir un período largo en ninguno, ninguna. Curiosamente, ahora mismo ya no estoy seguro tampoco de que me guste vivir en Barcelona. Supongo que lo mejor sería ser escandalosamente rico y vivir quince días en Nueva York, quince en Berlín, quince en París, quince en Londres, quince en Barcelona, quince en Madrid, quince en Shanghai, quince en San Francisco…
Ah, coincido, el brezel de queso es una excelente merienda. E incluso el normal, sin queso, está muy rico.
Comment by Ardi — September 29, 2007 @ 10:13 am
Qué bonito! De qué postal has sacado todo eso?
¿Mi ammol qué quieres que te diga?
Me quedo con la “cultura” mediterránea, con los vividores, listos, trepas y toda su picaresca … es más divertido, ¿no?
Bacinis!
Comment by jose luis — October 5, 2007 @ 8:21 am
Tengo novia Alemana, antes de conocerla no tenia ni la mas minima idea sobre la cultura alemana! ahora estoy aprendiendo poco a poco todas las costumbres y tradiciones de los divertidos alemanes. Asi es! divertidos!! porque a pesar de que son serios tienen un buen sentido del humor. Cabe recalcar que su humor es seco! pero igual de gracioso. Lo que mas me encanta de ellos es que son sumamente sinceros! eso es muy bueno, pero a veces es tambien muy malo, porque te diran sin dudar lo que no quieres escuchar. En suma, Alemana es un hermoso pais con gente ordenada y divertida. Que viva Alemania!!
Comment by Latino — July 6, 2008 @ 11:26 pm
Todo los elogios a este pais y su gente se quedan cortos.
Es un pais precioso, organizado, limpio, acogedor.
Los alemanes son muy muy educados. Educados al hablar,conducir,vivir,trabajar,comer,divertirse..
Son tremendamente trabajadores. Yo he estado allí trabajando y recuerdo la preocupación de los trabajadores de la fábrica porque se había ido la luz y ¡no podían trabajar!…En fin, como dije antes, todos los elogios se quedan cortos.
Saludos
Comment by Gerardo — January 27, 2009 @ 4:45 pm
graciiiias sigue poniendo cosas de los alemaness !! porfaa
Comment by sarita — October 5, 2009 @ 4:45 pm