«Uno no lo desea, pero prefiere siempre que muera el que está a su lado, en una misión o una batalla, en una escuadrilla aérea o bajo un bombardeo o en la trinchera cuando las había, en un asalto callejero o en un atraco a una tienda o en un secuestro de turistas, en un terremoto, una explosión, un atentado, un incendio, da lo mismo: el compañero, el hermano, el padre o incluso el hijo, aunque sea niño. Y también la amada, también la amada, antes que uno mismo.»

Javier Marías

Así comienza el tercer volumen de "Tu rostro mañana", que lleva por subtítulo "Veneno y sombra y adiós".

Después de haber leído los anteriores, estoy finalizando este último que por supuesto no defrauda. Creo que es el único escritor español vivo que merece un Nobel, aunque en este país lleno de envidiosos pocos lo reconocerán.

 Me temo que no recibirá el Nobel pero puedo asegurar que sus libros merecen la pena, he escuchado decir que son de difícil lectura, que hay que concentrarse de manera especial para enfrentarse a ellos. Me entristece que la lectura sea tomada a broma, un mero pasatiempo, un entretenimiento más, así nos va.