SinsentidosMarch 25, 2008 10:53 pm

Imagina un dilema, una elección, una duda. Hay que decidir, no existe alternativa. El problema comienza cuando uno no quiere, cuando decidir se convierte en una odisea, en una tragedia. Cuando no existe opción.

Después de unas cuantas cervezas, muchas, uno coge el teléfono cuando va en coche, llama, suena (pero nadie contesta) "Imagine" de fondo, pero "salta el contestador", ¿qué hacer?

La elección es compleja, son horas "raras" para la mayoría. Muchos duermen, comienzan a intentarlo o lo desean. Para muchos son las mejores horas, un libro espera, ahora una tableta de chocolate va "muriendo" mientras se escribe. La inmensa mayoría escribimos tonterías, vocablos sin importancia, o eso parece. Nada se pierde escribiendo, siempre se gana leyendo.

Elegir debería estar prohibido. Cómo es posible que alguien tenga que decidir, una ardua tarea espera, una tarea que nadie desea.

Normalmente nos jugamos mucho, o eso creemos. Probablemente nos jugamos bastante, es una duda permanente a la que jamás le podremos responder correctamente.

La opción uno no es mejor que la dos, pero la dos tampoco es mejor que la uno. Alguien dijo: "tienes que callar a tu cabeza y escuchar tu corazón". Pero cuando dicen lo contrario, cuando la cabeza razona, ¿cómo cojones escucha alguien al corazón?

Lo que deseamos suelen tener más importancia que lo que tenemos. Pero lo que tenemos es algo seguro, algo que permanece y creemos (o sabemos) que ahí seguirá aunque no sepamos por cuanto.

¿Qué escoger?

Verdades, Sinsentidos, El tinteroMarch 20, 2008 6:26 pm

 

 

Hoy un amigo me ha confesado que quiere irse lejos, muy cerca del frío, a un pueblo pequeño y poco poblado que probablemente yo tendría que buscar en un atlas para saber ubicar con exactitud. Esta es una historia para él. Para él y para todos los que quieren desplegar sus alas en busca todavía no saben de qué. Porque…

“…no sabía dónde quería ir, sólo sabía que tenía que hacerlo”.

Esta  es una historia para los que alguna vez en su vida han necesitado verse reflejados en unos ojos extraños, cogidos de una mano fría, tendidos junto a mares nuevos. Para quien prefiere la angustia de lo desconocido a la certidumbre de la jaula de barrotes de oro. Para quien se arriesga a perderlo todo porque sabe que nada tiene hasta que salga a buscarlo. Para los que un día metieron su ropa, sus libros y sus sueños en una maleta para salir a perseguirlos. Para quien sintió los poros de su mente abrirse de par en par, como las puertas de una casa imaginaria, como las olas del mar, como “esa” sonrisa especial. Esta es una historia para los rebeldes consigo mismo, para los inestables crónicos, para los emprendedores emocionales.

Para los que no temen viajar sin brújula y siguen sólo el mapa de sus fantasías. Para los que tienen como religión sus propios mandamientos y rezan tumbados, mirando a la Luna. Para quien podría construir una barca con cuatro troncos de madera firme, un pedazo del cordel que le ate a sus sueños y una vela hecha de su propia camiseta. Para los que se van con un cuaderno en blanco, una pluma sin recambio, su libro preferido. Para los que sentirán siempre, allá donde estén, la magia que ellos mismos sabrán encontrar a cada paso en azules o negros ajenos, en manos que se tienden, en pasos que se dan bailando. 

Y estas líneas pueden ser el principio de su historia, la de mi amigo, la de una persona especial que aún no sabe que lo es pero que tal vez lo averigüe pronto. Esta es mi historia. Esta es tu historia.  

Felices altos vuelos.

Farfalla 

VerdadesMarch 17, 2008 11:46 am

 Uno de los grandes autores españoles Francisco Ayala ha cumplido estos días 102 años y espero que no sea su último cumpleaños.

En Cervantestv.es hay una muy buena entrevista al autor, no dejen de verla aquí.


General, Verdades, Polvos, SinsentidosMarch 14, 2008 6:26 pm

"Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído."

Jorge Luis Borges

PolvosMarch 10, 2008 12:44 pm

 

 

“La geometría es la gran matemática, es la forma más expresiva y brillante del ser humano. Todas las formas deben ser geométricas, todas las emociones, todo el amor que sentimos, si ha de ser prohibido, si tiene que esconderse, debe hacerlo dentro de esas formas geométricas. Nunca te cansarás de verlas, nunca dejarás de saber que son figuras que te hablan desde sus confines, hablan de ti y de mí, de nosotros, de lo que no nos atrevimos a ser”.

Con este párrafo extraído de la página 479 resumo la novela finalista del premio Planeta 2007, “Villa Diamante”, de B. Izaguirre, más conocido por cualquier otra faceta de la farándula, que por la de escritor. De esta novela sólo resalto dos cosas: que está muy, pero que muy bien escrita, y que el autor consigue recrear con un estilo deslumbrante el siglo XX de una Venezuela en continuo apogeo, siempre creándose y recreándose a sí misma.

Y me pregunto si el Amor es geometría. Si los ángulos de las estrellitas que disparan tus ojos son cóncavos o convexos. Si el diámetro que separa tu punto del mío es la distancia perfecta entre dos puntos. Si las frases que me dices son un círculo concéntrico y si Tú, Yo y el Destino formamos un perfecto triángulo equilátero. Me pregunto cómo sobrevivir a los mil lados que conforman el poliedro de la Vida y cómo no perderse entre sus innumerables aristas. Me pregunto si tu nombre está hecho de líneas rectas o curvas, si tu corazón palpita en forma de elipse, si yo soy el centro de un torbellino de ondas perfectas, tu Centro, aquel en que convergen todos los puntos, todos los ángulos, todas las líneas y curvas de este mundo.

Farfalla 

Verdades, SinsentidosMarch 6, 2008 10:51 am

Debido a la gran acogida por parte de los pocos comentaristas de este espacio, dejo aquí una de mis canciones favoritas de Javier Krahe. Leer tres o cuatro veces y si es posible escucharla, quien la quiera que contacte conmigo. Una cosa, no habla de mujeres, aunque lo parezca.

 Abajo el Alzheimer

Sí, que los recuerdo, fueron los mejores,
con muchos detalles y vivos colores
aquí van las cuentas de mis cien amores.
Veamos si tengo o no tengo memoria.

Un amor eterno, otros casi tanto.
De siempre me prenden los cinco en su encanto,
tan sólo por ellas he vertido el llanto.
Peaje de amor, cantidad irrisoria.

Amores de suerte, amores de paso,
amores refugio, amores al raso,
parques del Retiro, museos Picasso.
Incluso una suite en el Waldorf Astoria.

Amores insólitos por lo singulares,
hay reinas del mar por los siete mares.
De amores sin par, unos quince pares.
Y todas tangibles, ninguna ilusoria.

Descuéntame uno y van treinta y cuatro,
el uno que tacho fue puro teatro,
una tontería y no lo idolatro.
Ocurre que es que no tuve escapatoria.

De cinco minutos, de media mañana,
de fin de mi vida, de fin de semana,
por el via amoris de mi real gana.
Cada uno su cruz y hoy la mía es de gloria.

Amores de ida, amores de vuelta,
amores debidos al Ebro y al Delta,
y al imperio ruso y al folclore celta.
También llevo bien geografía e historia.

Van ochenta y casi me olvido la lluvia
mojando los rizos de mi única rubia.
Y a mi diosa blanca. Y a mi esclava nubia.
Y a mis tres Marías, Marías Victorias.

Y a las seis menores aunque muy crecidas.
Sus seis casi estrenos me dieron seis vidas.
Me obligó el espejo a seis despedidas
de seis aplicadas en arte amatoria.

Las ocho que faltan las guardo en secreto,
que yo fui Montesco y ellas Capuleto,
y me comprometen o las comprometo.
Mi alegre canción iba a ser mortuoria.

Y ya están las cuentas de mis cien amores,
que claro que sí, fueron los mejores.
Y si queréis más, yo, de mil amores.
Y ruede la rueda y gire la noria.

Javier Krahe

PolvosMarch 1, 2008 4:31 pm

Hay libros que forman parte de un plan y libros que, al modo del automóvil que se salta un semáforo, se cruzan violentamente en tu existencia. Éste es de los que se saltan el semáforo. Me habían encargado un reportaje sobre mí mismo, de modo que comencé a seguirme para estudiar mis hábitos. En ésas, un día me dije: «Mi padre tenía un taller de aparatos de electromedicina.» Entonces se me apareció el taller, conmigo y con mi padre dentro. Él estaba probando un bisturí eléctrico sobre un filete de vaca. De súbito, me dijo: «Fíjate, Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla.» Comprendí que la escritura, como el bisturí de mi padre, cicatrizaba las heridas en el instante de abrirlas e intuí por qué era escritor. No fui capaz de hacer el reportaje: acababa de ser arrollado por una novela.

Así reza la sinopsis del último premio Planeta: “El Mundo”, de Juan José Millás. Prefiero no dar mi opinión sobre esta novela, porque es de esas por las que, como dice el autor, es mejor dejarse arrollar. Es sin duda una novela que arrolla y aplasta.

Me aferro a su analogía sobre la escritura y el bisturí para intentar analizar por qué desde hace tanto tiempo no escribo casi nada. Primero dolía demasiado, y para no hacer sangrar la herida, con no coger el bisturí bastaba. Después las aguas se calmaron y me doy cuenta de que el sufrimiento y la incertidumbre son las materias primas de la pluma. Y que si el bisturí no tiene herida que cauterizar, tampoco misión alguna. Cortar, sufrir, sangrar, curar, escribir, al final todo es lo mismo.

Mi bisturí sigue apoyado sobre el escritorio y no hay operación a la vista.

Farfalla