El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha
LLevo ya siete u ocho lecturas de "El Quijote", es lo primero que leo cuando comienza el año. Una tradición rara que me fue impuesta por un amigo que ya ha fallecido, tradición que por cierto agradezco mucho.
Conozco a muchos que dicen que es un tostón, inexplicable afirmación del que posiblemente sea el mejor libro del mundo; hoy he recordado un fragmento que tengo anotado en un documento en mi móvil, lo he copiado y aquí lo dejo, creo que pertenece al capítulo XXV, puede que al XXIV, Sancho es el verdadero protagonista, no del fragmento, sino del libro, ¿alguien lo discute?
- Ni yo lo digo ni lo pienso - respondió Sancho -; allá se lo hayan, con su pan se lo coman; si fueron amancebados o no, a Dios habrán dado la cuenta, de mis viñas vengo; no sé nada, no soy amigo de saber vidas ajenas; que el que compra y miente, en su bolsa lo siente. Cuanto más, que desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; más que lo fuesen, ¿qué me va a mí? Y muchos piensan que hay tocinos, y no hay estacas. Más ¿quién puede poner puertas al campo? Cuanto más, que de Dios dijeron
