No dejes que termine el día sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte,
que es casi un deber.
No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y las poesías
sí pueden cambiar el mundo.
Pase lo que pase nuestra esencia está intacta.
Somos seres llenos de pasión.
La vida es desierto y oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos enseña,
nos convierte en protagonistas
de nuestra propia historia.
Aunque el viento sople en contra,
la poderosa obra continúa:
Tu puedes aportar una estrofa.
No dejes nunca de soñar,
porque en sueños es libre el hombre.
No caigas en el peor de los errores:
el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes.
Huye.
"Emito mis alaridos por los techos de este mundo",
dice el poeta.
Valora la belleza de las cosas simples.
Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta del pánico que te provoca
tener la vida por delante.
Vívela intensamente,
sin mediocridad.
Piensa que en ti está el futuro
y encara la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes puedan enseñarte.
Las experiencias de quienes nos precedieron
de nuestros "poetas muertos",
te ayudan a caminar por la vida
La sociedad de hoy somos nosotros:
Los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas …
Walt Whitman

Joder con el Whitman, no sabe nada el tío.
Cuándo leo cosas como ésta, acabo por preguntarme si lo estaré haciendo bien con mi vida… y no me gusta, preguntármelo, porque me temo que nunca andaré plenamente satisfecho, y que la dolorosa duda persistirá lo que yo dure.
Inmediatamente después, pienso que es muy fácil hablar o escribir… más fácil que vivir.
Se agradecen los consejos, claro, pero cachis, ¡qué pretensión la de normalizar las claves de la felicidad!
Soñar, tener esperanza, luchar siempre, escucharse a uno mismo… sí, suena muy bien… suena.
Comment by Jeffrie — November 20, 2008 @ 12:29 pm
Jeffrie, esto lo puse yo ahí, pero no estoy de acuerdo con casi nada.
Aunque me acabo de sorprender bastante, escucharse a sí mismo es lo único que uno debe hacer y si es posible no temer a nada y asumir las decisiones que tome.
Un abrazo
Comment by bolo — November 20, 2008 @ 1:03 pm
‘’No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas'’ ^-^
Escucharse a si mismo a veces parece imposible por el ruido de fondo, pero hay que insistir.Kisses
Comment by JAB — November 21, 2008 @ 1:33 am
Sí, hay ruido fuera, y hay ruido dentro.
Yo, por ejemplo, no sé si soy de hablarme muy claro: más bien me digo una cosa, y al día siguiente la contraria…
Comment by Anonymous — November 21, 2008 @ 10:56 am
El último comentario es mío…
Comment by Jeffrie — November 21, 2008 @ 10:57 am
JAB: guapa, siempre hay que insistir.
Jeffrie: normalmente nos sucede a todos lo mismo, variamos bastante, sobre todo en ciertos temas en los que decidir cuesta mucho más, pero hay que darle, hay que seguir, cueste lo que cueste…..
Comment by bolo — November 21, 2008 @ 12:31 pm
“Pero no podemos remar en contra de nosotros mismos”
¿O sí?
La tendencia del hombre a la mentira es un hecho constatado. Pero más contundente resulta la capacidad que tenemos de mentirnos a nosotros mismos, que podría parecer el colmo de las mentiras y sin embargo es lo que uno va aprendiendo para justificarse a sí mismo, para convencerse de que lo que ha elegido es en realidad lo que quería. Y así acallar al diablillo que todo lo sabe.
Yo estoy de acuerdo con este poema de diez: uno no puede intentar convencerse a sí mismo porque, al final de los finales, nadie posee tanta capacidad de persuasión.
Comment by Farfalla — November 23, 2008 @ 12:12 am