53 años, 7 meses y 11 días con sus noches
Hace un par de días tuve la oportunidad de ver, debo reconocer que no sin temor, la adaptación cinematográfica de “El amor en los tiempos del cólera”, de Gabriel García Márquez. A pesar de que soy una gran aficionada al cine y de que esta novela es, desde el punto de vista literario, mi libro de cabecera, he esperado muchos meses antes de animarme a verla por miedo a sentir lo que finalmente he sentido.
Lo podría resumir en una frase: qué manera tan indigna de atentar contra una obra maestra.
Soy consciente de que el reto no era moco de pavo pero Ronald Harwood, encargado de adaptar esta novela, cuenta con un currículum que le avala donde encontramos otras grandes adaptaciones como El Pianista. Su misión no era más –ni menos- que ser capaz de traducir en imágenes el universo que García Márquez magistralmente supo plasmar sobre el papel. Y se ha quedado a años luz de conseguirlo.
La película no es más que una secuencia de escenas que discurren con la intensidad de un encefalograma plano, sin generar expectativas ni levantar pasiones. Las interpretaciones no son todo lo creíbles que debieran y el espectador no consigue meterse dentro de la trama. Durante dos horas asistimos a un ir y venir de sentimientos sin reciprocidad, reducidos a un conjunto de palabras bonitas. Bonitas pero huérfanas. Bonitas porque son de García Márquez y pueden sólo ser bonitas.
A favor, diré que casi toda la película ha sido puesta en escena con rigor casi documental, lo cual es de agradecer teniendo en consideración cómo gustan algunos cineastas de tergiversar y adornar realidades literarias. Otro punto fuerte es, sin duda, la banda sonora, interpretada por una espléndida Shakira. Sus letras llegan mucho más hondo y directo que los fotogramas.
Durante gran parte del film mantuve la novela entre mis manos. En cierto momento la apreté fuerte y le susurré: “Siento que te hayan hecho algo así”.
Cierro el post haciendo alusión a su título: el tiempo que Florentino Ariza estuvo esperando a Fermina Daza. Y a la escena final, una de las más memorables con que nos ha honrado nuestra literatura: esa orden directa de Florentino al capitán del barco. Permitidme que la transcriba para celebrar la explosión interna que me invade cada vez que la leo:
- "¿Y hasta cuándo cree usted que podemos seguir en este ir y venir del carajo? –le preguntó.
Florentino Ariza tenía la respuesta preparada desde hacía cincuenta y tres años, siete meses y once días con sus noches.
- Toda la vida –dijo".
Farfalla

Buenas,
Una adaptación cinematográfica que hubiera deseado seguir esperando, soñando… porque es una decepción , sería más acertado calificarla como… mejor no la califico…
> Yo también lo siento, es del todo prescindible,Saludos
Comment by JAB — January 7, 2009 @ 1:14 pm
Gracias por el aviso: yo era otra potencial víctima.
Comment by Jeffrie — January 7, 2009 @ 7:00 pm
yo no tenía intención de verla por eso, porque me defraudaría sin dudarlo, ahora ya estoy convencido. Cuanto daño se le hace a la literatura….
besos
Comment by bolo — January 8, 2009 @ 3:49 pm
Estoy de acuerdo. La película no le hace ninguna justicia a la novela.
Comment by Ardi — January 11, 2009 @ 12:29 pm