Corazón tan blanco | Javier Marías
Yo también sigo vuestros consejos a pies juntillas, faltaría más.
Hace tiempo que quería leer (entera) alguna obra de Javier Marías, y tras la colaboración de Stark en nuestro blog, me decidí. Ahora estoy feliz de haber encontrado a otro de “esos” autores que con su inteligencia preclara transmiten las cosas más pequeñas del más grande de los modos.
A medio camino entre Saramago y Kundera, Marías nos plantea una trama que no le sirve sino para exponer sus ideas e inquietudes. Son muchas las que me llevo, además de la reflexión expuesta por Stark. Me gustaría compartir con vosotros algunas más, así como los interrogantes que me suscitaron. Se aceptan respuestas.
“Todo el mundo obliga a todo el mundo, no tanto a hacer lo que no quiere, sino más bien lo que no sabe si quiere, porque casi nadie sabe lo que no quiere, y menos aún lo que quiere, no hay forma de saber esto último. Si nadie fuera nunca obligado a nada, el mundo se detendría, todo permanecería flotando en una vacilación global y continua, indefinidamente”. ¿Pueden estas instigaciones provocar un cambio en nuestras voluntades? ¿Pueden los sentimientos modelarse, crearse, modificarse o incluso crecer o disminuir a través de ellas? ¿Existe la autonomía pura de nuestra voluntad o está siempre sujeta a esas sutiles obligaciones ajenas?
“Cualquier relación entre las personas es siempre un cúmulo de problemas, de forcejeos, también de ofensas y humillaciones”. ¿Por qué los peores sentimientos nacen hacia las personas que más amamos? ¿Será verdad que del amor al odio sólo hay un paso? ¿Estamos condenados a forcejear para fortalecer una relación? ¿Por qué hay cuerdas o hilos que se rompen y que nunca más se pueden volver a unir? ¿Es posible una amistad exenta de ofensas y humillaciones?
“Y fue pasando el tiempo tan perceptible cuando se lo está matando, cada segundo parece que adquiera individualidad y solidez, como si fueran guijarros que uno va dejando deslizarse desde la mano al suelo, reloj de arena, el tiempo se hace rugoso y quebrado, como si ya fuera pretérito o hubiera pasado, se mira trascurrir el trascurrido tiempo”. ¿Si es verdad que el tiempo no existe, que sólo lo hemos inventado nosotros, cómo es posible que podamos sentir cada uno de sus segundos? ¿Por qué cuando queremos apresar el tiempo, se escapa, y cuando queremos que se escape, se hace denso y evidente? ¿Hay algo más perverso y cruel que entregarnos una dosis de tiempo al nacer y saber que cada día que pasa no es un día más, sino un día menos?
“La propia vida no depende de los propio hechos, de lo que uno hace, sino de lo que de uno se sabe, de lo que se sabe que ha hecho”. ¿Y qué pasa entonces con las cosas que no se cuentan ni se escriben, pero que se viven? ¿Qué pasa con los secretos no revelados cuando ya no hay quien los revele… se pierden, se conservan, o en realidad es como si no hubieran sucedido jamás? ¿Por qué las cosas que se sabe que se han hecho tienen más mérito que las que permanecen en la sombra?
“Es extraño cómo un pensamiento nos llega a veces con tanta nitidez y fuerza que ya no puede mediar nada entre él y su cumplimiento. Se piensa en una posibilidad y al instante deja de serlo, se hace lo que se piensa y se convierte en algo ejecutado, sin transición, sin mediación, sin trámite, sin darle más vueltas, sin saber del todo si quiere hacerse, los actos se cometen solos entonces”. ¿Y por qué son estos los actos más auténticos, más veraces, más profundos y verdaderos?
Lo próximo será comprar el resto de libros de Marías.
Farfalla

Gratamente sorprendido me dejas, efectivamente considero que este marías es otro de esos, sin duda alguna, seré eterno acreedor de bolo como lo soy de ti en relación a saramago; ahora estoy con tu rostro mañana y las disecciones son, si cabe, más elaboradas y elocuentes: una verdadera maravilla, casi ni respirar deja, obligando a pausas y avituallamientos neuronales por no correr el riesgo de reventar los caballos.
Efectivamente este marías turba, inquieta y desnuda hasta lo indecible, clarifica, considerándolo en este sentido más cerca de saramago que de kundera, en cuanto a la elección de los escenarios y los sentires llamados al implacable desmenuzamiento, bueno es más una cuestión de voluntad que de objetividad literaria, aunque la objetividad va perdiéndose a medida que uno se acerca, para qué ser objetivos.
Respecto de las cuestiones que apuntas, dejó oportuno impacto la primera de ellas y he de confesar que leyendo, paré, y no fui capaz de encontrar algún hecho trascendental en mi vida en el que, de alguna forma y en desigual medida, no me haya sentido forzado, aunque también bajo secreto de confesión he de manifestar que la autonomía de mi voluntad y mi libre albedrío únicamente responden a su invocación en las transacciones comerciales o relaciones menores en que participo, quedándose como el caracol ante concretas sonrisas, miradas y submiradas, tonos y subtonos… o en el temor de romper esa sonrisa y evitar esa mirada o aquella submirada, obligando a no hacer o a hacer por omisión.
Y ciertamente existen pensamientos de los que uno no puede sustraerse, impossible not to do, que digo yo que debe ser como la vocación divina esa que sienten y sintieron los místicos o el propio pascual duarte a lo corto de su azarosa vida.
Seguimos, un Abrazo.
PD: Es marías el único generador de unanimidad unánime en este foro? … a ver jeffrie qué dice.
Comment by Stark — August 26, 2009 @ 4:15 pm
Jeffrie está de vacaciones, así que dirá más tarde.
Bolo, querido, ¿por dónde andas tú?
Cuando aterrice por Barcelona, no queda mucho ya, compraré el resto de Marías. Hoy acabo de terminar otro, de otro autor, a ver si con tiempo y calma me pongo con la reseña.
Se acerca a Saramago por la preclara inteligencia, lo común de las situaciones, la sencillez de los hechos, las tramas lentas pero con cien millones de matices. A Kundera porque en ocasiones es explícito, porque analiza los sentimientos vinculados al amor con una ironía próxima a la sátira y porque traduce en palabras lo que a veces no nos atrevemos ni a pensar.
Yo también celebro el hallazgo. Ya tenemos tela por delante.
Besos voladores.
Comment by Farfalla — August 26, 2009 @ 4:24 pm
Es la segunda vez que caigo por aquí en relación a esta última novela de Javier Marías, y tras echar un vistazo al blog creo que me dejaré caer más a menudo.
La gran cualidad de Marías es su capacidad para racionalizar y analizar todos los aspectos de la vida, por nimios que parezcan y, por supuesto, convertirlos en materia novelesca. La comunicación y las relaciones personales son una constante en toda su obra.
Por otro lado es una suerte que él haya dicho en tantas ocasiones que no tiene ordenador, pues montaría en cólera al ver que lo comparan con Saramago, autor que le parece increíblemente aburrido (y coincido con él) y del que ha dicho ya en varias ocasiones que le han dado el nobel porque había que dárselo a un portugués.
Lo verdaderamente sorprendente de Marías, aparte de la prosa que es capaz de manejar y que he visto en muy pocos, es que es capaz de hacerte reflexionar sobre cosas que siempre has dado por hechas, y tras la reflexión piensas: si yo también lo creía, lo que pasa es que no me había parado a pensarlo nunca. Es un más que digno sucesor de Juan Benet del que ha ido alejando su estilo conforme ha ido publicando novelas. Si bien su mundo literario se vuelve más cerrado con cada nueva novela, también se vuelve más interesante cada detalle, llegando al punto de que, como dice un amigo mío: Tu rostro mañana no es una novela sino un gigantesco paréntesis (una divagación sobre una historia de un par de páginas) de mil páginas. Pero ¡qué paréntesis!
Comment by Black Queen — August 26, 2009 @ 7:55 pm
Muy de acuerdo en lo que señalas Black, excepto en una cosilla, siempre tienen que haber excepciones, no va uno a postear para simplemente decir que está conforme con lo dicho, y esa cosilla es respecto de saramago, por mi parte no se compara, pero para mi resultan indudables ciertas semejanzas -cuestiones analizadas, tipología personajes principales, situaciones, cierto estilo- también me resulta indudable que el portugués necesita menos letras para decir más, pero eso es otra canción. Y lo del nobel, pudiera ser, me parece superflua esa especulación. Un Abrazo.
Comment by Stark — August 26, 2009 @ 8:27 pm
Bienvenido/a a nuestro pequeño espacio, Black Queen. Nos encanta tener lectores nuevos. Si ya has pasado por aquí antes te habrás percatado de que esto es como una mesa redonda literaria (y no) donde unos pocos amigos y amantes de las letras y las ideas compartimos letras e ideas. En mi opinión lo que diferencia a este blog de otros es la calidad de los comments: son posts en sí mismos, por eso estamos tan orgullosos de nuestro pequeño gran equipo.
Dicho lo cual, agradezco tus comentarios y procedo a exponer los míos. No sabía que Marías no fuera “amigo” de Saramago. Por supuesto tendría mejor opinión del primero si no se dedicara a criticar a sus colegas de profesión, igual Saramagos que Pérez-Revertes. Siempre he sido de la opinión que detrás de muchas críticas se encuentra escondida la envidia.
Este es un espacio libre en que todas las opiniones tienen cabida (especialmente las opuestas e incluso las que vayan en contra de Saramago). Se da el caso de que es uno de mis autores de cabecera. Lo admiro de modo rotundo y ese premio Nobel es más que merecido porque su estilo es único y es posible abrir un libro, leer un párrafo y saber que es de él, y eso es más de lo que puede decir la mayoría de los autores. Además está su manera de hacer visible lo invisible a través de una especie de microscopio universal que todo lo ve.
Pero las comparaciones son odiosas, ¿verdad?
Estoy deseando seguir con los libros de Marías. Cualquier otra recomendación será recibida con los brazos en cruz.
Besos voladores a todos.
Comment by Farfalla — August 26, 2009 @ 8:38 pm
Vaya. En realidad él nunca se puso a criticar a destajo a Saramago, sino que sólo dijo que a él no le gustaba y se refirió a la presión que se hizo para que le concedieran el Nobel a un portugués, pero fueron apenas dos líneas en una columna (en realidad sólo lo he visto criticar a Saramago y a Cela, y muy de pasada). Yo, por mi parte, únicamente he leído de él La caverna, que no terminé, y no saben lo que me cuesta a mí abandonar un libro, los acabo por pura terquedad; además mi memoria ya casi lo ha olvidado por completo. Quizá me equivoqué de novela y debería probar con otra, pues muchos me han hablado bien de él. Hay veces en que estas cosas pasan.
Si realmente quieres probar con otra de Marías te recomiendo la que probablemente sea su mejor novela (salvando las distancias con la última): Mañana en la batalla piensa en mí.
Comment by Black Queen — August 26, 2009 @ 10:46 pm
Estoy de vacaciones forzadas por problemas familiares, contestaré a este post como se merece a partir del 7, ahora escribo desde el móvil y no es demasiado cómodo. Sobre todo porque cuando tiro de wifi la batería me durá dos segundos.
un abrazo
Comment by Bolo — August 27, 2009 @ 10:09 am
Espero que no se nada grave, Bolo.
Besos
Comment by Farfalla — August 27, 2009 @ 2:15 pm
Mis mejores deseos, Bolo. Un Abrazo.
Comment by Stark — August 28, 2009 @ 7:12 pm
Hola a todos,
De vuelta de vacaciones, con la correspondiente depresión a cuestas.
Aún no he leído a Marías, Stark, siento no poder opinar. En cualquier caso, dudo que yo fuera la nota discordante.
Encantado de leerte, Black Queen.
Espero que todo vaya bien, Bolo.
Interesante artículo, Farfalla, ahí van mis breves comments:
Creo que todo está relacionado, la autonomía pura es sólo una idea. Tampoco utilizaría la palabra “obligar”, quizás la sustituiría por “influir”.
Lo del “solo paso” entre amor y odio lo tengo por cierto. Sobre lo que dice Marías de las relaciones, para mí no son más que partes de vida en compañía, y por lo tanto tan putas como ésta. Pero lo que importa es el fondo.
Lo del tiempo, ya te digo: a mí se me hizo y hará imposible asir el presente. Muy bella la frase final, por otro lado.
No estoy de acuerdo: un individuo vive porque está vivo, hayan otros o no.
Me gusta pensar que quizás no sea un pensamiento propio, sino un camino revelado.
Disculpad la sarta de tonterías, esta primera jornada de curro me ha dejado el ánimo y la cabeza cual huevos deconstruidos.
Venga nengs (y nena)!
Comment by Jeffrie — August 31, 2009 @ 9:56 pm
Me permito recomendar si se me permite Tu rostro mañana de Javier Marías, de casta le viene al galgo.
Un abrazo
P.D. Probablemente sea el único autor español vivo que merezca el Nobel junto a mi querido Francisco Ayala
Comment by bolo — September 6, 2009 @ 6:44 pm
Perdón por mi comentario anterior, estaba a cien, este post merece mucha más atención, al tema, empiezo por el final que suele ser el principio
“La propia vida no depende de los propios hechos, de lo que uno hace, sino de lo que de uno se sabe, de lo que se sabe que ha hecho”
Totalmente cierto, uno hace muchas veces algo que sabe que no ha hecho o mejor dicho, espera no haberlo hecho, lo oculta, intenta olvidarlo, no dice ni una palabra, Javier Marías ha encontrado en esta frase la primera de su novela Tu rostro mañana, uno no debería contar nunca nada….
“Y fue pasando el tiempo tan perceptible cuando se lo está matando, cada segundo parece que adquiera individualidad y solidez, como si fueran guijarros que uno va dejando deslizarse desde la mano al suelo, reloj de arena, el tiempo se hace rugoso y quebrado, como si ya fuera pretérito o hubiera pasado, se mira trascurrir el trascurrido tiempo”
Es algo que todos olvidan, que el tiempo jamás se detiene, algunos estamos obsesionados con el tiempo, yo personalmente lo llevo colgando del cuello, un recuerdo que consigue que jamás olvide que todo termina y el tiempo también, todo tiene su espacio, su lugar, su hora… Eso implica que todo tuvo su momento y el pasado, pasado fue, alguien dijo una vez, no has de tratar de regresar a donde has sido feliz…
“Cualquier relación entre las personas es siempre un cúmulo de problemas, de forcejeos, también de ofensas y humillaciones”
Esto es una afirmación que se repite o quizá sea mi imaginación en Tu rostro mañana, nadie es perfecto y para poder convivir hay que conocerse y lo mejor para conocerse es la soledad, esa soledad tan terrible que para muchos de nosotros es una bendición…
Mi querida amiga pregunta:
¿Será verdad que del amor al odio sólo hay un paso? ¿Estamos condenados a forcejear para fortalecer una relación?
Como dijo el bueno de Armando Palacio Valdés “El amor es una treta de la naturaleza” y como todas las tretas no son más que artificios que quieren conseguir algo…
¿Hay algo más perverso y cruel que entregarnos una dosis de tiempo al nacer y saber que cada día que pasa no es un día más, sino un día menos?
Eso no es cruel, es una felicidad, Borges decía que había que estar loco para querer ser inmortal y estoy totalmente de acuerdo, incluso me permito añadir, hay que estar loco para querer vivir más de 50 años….
¿Y por qué son estos los actos más auténticos, más veraces, más profundos y verdaderos?
Cuando se hace lo que se piensa inmediatamente solemos equivocarnos, no siempre, pero la normal pocas veces se rompe, pensar es un acto que para la mayoría esta olvidado y por eso la mayoría actua de esa forma, lo que obliga a que sean actos auténticos, aunque lo auténtico no siempre es lo más adecuado, y ahora me preguntarás preciosa, ¿qué es lo adecuado?; respondo, ni idea, es un tema que me interesa pero que nadie jamás podrá aclararnos…
Besos guapa
Un abrazo
Comment by bolo — September 7, 2009 @ 10:21 pm